Viaje mágico y misterioso a la tierra donde el arte se expresa con peines y tijeras (Parte I)

PARTE 1

Apacible y bello mediodía de sábado. Una excelente oportunidad para caminar Buenos Aires, la ciudad que siempre nos ofrece una oportunidad diaria de descubrir secretos e historias nuevas en cada recoveco, cada esquina.

En esta ocasión, la aventura porteña nos lleva a mis hermanos (Andrea y Marcelo, que con gusto se prestaron a ser “asistentes”) y a mí hasta el barrio de Flores, allí donde los límites con Villa Soldati se aproximan en el horizonte callejero.

El colectivo 76 nos obsequia en el mediodía un viaje rápido, cómodamente sentados en una formación que se abarrota de gente a medida que pasamos por los barrios de Villa Crespo y Caballito, en especial cuando el pesado vehículo se sumerge en la siempre complicada Avenida Rivadavia.

El destino nos espera en la Avenida Perito Moreno, aunque nuestro punto de arribo se identifica en una pequeña calle que corre paralela, apenas separada por un angosto cordón sin paredes: Eustaquio Cambieses 1848.

El cartel sobre la entrada es una elocuente premonición de lo que estamos por descubrir: “Cortes de vanguardia”.

Una pequeña puerta blanca se abre tras nuestro llamado. Desde ese momento, ingresamos a un mundo nuevo, un espacio donde el recibimiento musical nos endulza al instante. Claro, suenan los Beatles de fondo. Y allí de pie nos recibe cálidamente Gerardo, protagonista de nuestra primera historia en la sección “Oficios y Personajes”.

“Buen día, por fin”, se sonríe Gerardo. Y su comentario tiene un justificativo: El encuentro se venía atrasando desde el verano.

Gerardo Weiss es peluquero de profesión hace más de 30 años (Se graduó en 1982 de la Academia Oli)

Desde el año 1988 trabaja en su propio local haciendo arte con las cabelleras de los clientes. Pero su labor posee una particularidad que los distingue entre sus colegas y que convirtió para siempre su negocio desde el 2004: Gerardo es reconocido como uno de los 4 peluqueros Beatle en el mundo.

¿Qué significa esto?

 

Gerardo se especializó en cortar el pelo al estilo Beatle. Cada persona que se siente frente al espejo tiene la posibilidad de elegir el corte y peinado de cualquiera de las etapas grupales o solistas de alguno de los miembros del famoso cuarteto musical. Entonces John Lennon, Paul Mc Cartney, George Harrison y Ringo Starr renacen de un modo peculiar y muy original.

Justamente, al momento de darnos la bienvenida, Gerardo recién había finalizado un corte a Thiago, un joven que luce tímidamente su nuevo peinado. Permiso de por medio, nos tentamos a retratar ese nuevo trabajo capilar de Gerardo. Una leve muestra de lo que contará él mismo con sus palabras.

 

Pero atención: Gerardo apela a la sinceridad. “Primero te digo si da tu pelo para el corte”, avisa.

“Hay chicos que vienen con rulos y quieren cortes que son para pelos lacios. Y a veces no lo entienden. Yo te hago el corte y te queda perfecto pero cuando te lavas la cabeza no es lo mismo. Tiene que ser el pelo ideal. No es una superciencia”, aclara.

De todos modos, él se encarga de dejar en claro que su oficio excede a los Beatles: “Si la persona es flexible, le ofrezco otro tipo de corte rock, tipo Oasis, cortes de todo lo que sea rock, Zeppelin, Deep Purple, si viene con rulos Spinetta”.

“Fuera de los Beatles el corte que más te piden es el corte de Rod Stewart, todavía se usa. También el de Jagger, el flequillo stone. Vos fijate que tengo dvd de los Stones. Todo lo que a mí me inspire me hace bien”, se explaya. Incluso añade: “También vinieron a pedirme el corte wachiturro”. Pero aclara que ese no lo hace.

“Le ofrezco otros músicos, porque el encasillamiento que tengo con los Beatles es un 100×100”, adhiere.

De todos modos, esto no encierra queja alguna. Para él es un orgullo, y no hace falta oírlo de sus labios.

 

Las paredes desbordan de material Beatle. Los rostros de los cuatro oriundos de Liverpool nos observan desde todos los costados.

No hay espacio desnudo en la pared: Fotos, posters, estantes con Cd o Dvd y recortes de diario embellecen todos los rincones.

Se puede ver a Gerardo en distintos momentos de su vida rodeado de amigos, familiares e incluso artistas de la talla de Luis Alberto “El flaco” Spinetta, Juan Manuel Fangio, modelos actuales como Nicole Neumann, Ingrid Grudke o Alejandra Maglietti y vedettes del pasado que supieron formarse junto a Alberto Olmedo y Jorge Porcel, como Beatriz Salomón y Susana Romero.

También se observan a otros músicos del ambiente beatle como Fernando Blanco y Lucrecia Lopez Sanz de Nube 9, y Estefy “Lennon” Figueroa. Una de sus últimas incorporaciones a su álbum es el guitarrista Brian Ray, uno de los laderos de Paul Mc Cartney desde hace ya varios años. Un lujo que embellece la vista.

 

Los adornos incluso van desde relojes con fondos de algunos de los LP (Long Play) de los Fab Four, libros sobre la vida grupal e individual de cada uno, y recreaciones de Gerardo posando en distintas situaciones con algún Beatle, gracias a la magia del photoshop.

¡Hay también palillos de batería del mismo Ringo que un amigo le trajo desde Inglaterra!

De todo por donde se lo mire. Un festín visual para los fanáticos…como nosotros.

“Me falta el techo” aclara Gerardo. Sobre nuestras cabezas, hay un ventilador adornado en cada una de sus cuatro paletas con un Beatle vestido como la banda del Sargento Pimienta. Imposible no sonreírse.

Gerardo no está solo. Su esposa Graciela, lo ayuda en las labores de la peluquería. Incluso su madre Mary aporta su granito de arena. Por otro lado, hoy la impronta más juvenil la aporta su hijo de 9 años, a quien bautizó Lennon, dejando bien en claro quien es su Beatle favorito.

Para conseguir establecerse, Gerardo tuvo que hacer carrera. Y vaya que sí la hizo. Trabajó en Pino y Giordano y tuvo que pagar el derecho de piso:“Cuando me recibí me tomaron y me mandaron a lavar cabezas, después a barrer, después a peinar…me moría por cortar el pelo”.

Y finalmente pudo demostrar sus aptitudes, y nunca más dejó de cortar, peinar, adornar…en fin, de hacer arte.

Las fotos ava
lan sus historias.

Durante  nuestro paseo por su pasado, Gerardo comparte datos y comentarios que no pueden pasar desapercibidos.

Esto fue inaugurado en Abril del ’88, era una cocina abandonada. Estaba la cocina de mi abuela”, señala mientras hace memoria. De todos modos hay que ir más atrás en el tiempo para toparnos en el camino con el nacimiento de dos de sus pasiones: La peluquería y los Beatles. Su otro gran amor es Estudiantes de La Plata, el club del cual es hincha fanático.

¿Por qué ser peluquero?

La respuesta es simple: “Para ganar mujeres”. La efectiva simpleza y naturalidad del comentario genera una divertida risa entre quienes allí nos encontrábamos.

¿Por qué los Beatles”

“Porque escuché una música que no sabía lo que era y me explotó la cabeza. Un viaje eterno hasta hoy, desde los 11 años, que creo no voy a dejar nunca. Son esas cosas que te llevas al cajón, los Beatles, Estudiantes de La Plata, Spinetta. Fiel a mis gustos siempre”.

El “flaco” aparece mencionado y fotografiado. Gerardo fue peluquero y amigo del cantante fallecido el 8 de Febrero del 2012. Más tarde durante la charla Gerardo destacará la “humanidad y solidaridad de perfil bajo del flaco”. Y la emoción se expresa sola.

También destacará la influencia en su vida del principal promotor de los Beatles en la Argentina. Sí, hablamos del mismísimo Juan Alberto Badía:“Influencia de un 100×100. Era como ver a un Beatle”.

Gerardo recuerda cuando iba a presenciar el programa ‘Música verdad’ que se transmitía por Radio Rivadavia. “Yo me sentaba a mis 14 años a su lado, era super groso, vivía pendiente del programa”.

La ilusión de volver a ver los Beatles juntos se la pegó el Beto: “Los chicos me preguntaban ‘Seguro que queres que se unan los Beatles antes que tus viejos’. Y yo decía que sí”.

El Beto presente en el corazón de Gerardo. Más claro, imposible.

 

Nuestra charla cálidamente continúa su curso, y los minutos pasarán casi sin darnos cuenta. El relato de Gerardo nos transporta a un mundo realmente mágico y misterioso, donde encandilados vemos pasar imágenes por nuestra mente que nos colorean los más diversos e increíbles escenarios que Gerardo nos narra.

Es por ello que compartiremos con ustedes la segunda parte de esta nota en los próximos días. Y nos enteraremos más sobre la historia de vida de Gerardo, un peluquero de barrio muy especial.

¡LEE LA SEGUNDA PARTE!

Autor entrada: Diego Fernandez

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